sábado, 27 de julio de 2013

EL CANTO DE LA TRIPULACIÓN (reloaded)


me considero un hombre y escritor esponja, fetichista y mitómano hasta la médula, miro hacia atrás y veo todo lo que me ha fascinado reciclado e integrado en mí, en lo que soy, en lo que escribo y edito, desde mis muy queridas Historias de la cripta a Castaneda, de Dario Argento a Baudelaire, de Bukowski a los Ramones, de JK Huysmans a Tom Waits, de Spiderman a Céline, de Cesaria Evora a Rimbaud, de Thomas Bernhard a John Huston, de Parálisis permanente a Malcolm Lowry, de los Clash a los beatniks y de los quinquis a Blake... todo lo que me ha arrebatado y marcado lo absorbo y reflejo en mi forma de estar en la tierra, pienso, todo lo somatizo, de Durruti a Krishnamurti, de Osho a Henry Miller, del Capitán trueno a Makoki, de Raúl núñez a Music machine, de la psicodelia a la Nouvelle vage y de Vinalia Trippers a El canto de la tripulación... lo pienso y repienso estos días, mientras subo al blog las fotos de los colaboradores de este último número, Spanish Quinqui, cuánto le debemos a esta revista, El canto de la Tripulación (y también, de paso, a Pierre Mac Orlan), cómo la seguimos en su día, con qué entusiasmo, cómo nos enganchó y lo mucho que ha influido posteriormente en nuestro propio camino... aquella gente, aquella estética, su filosofía y su insurrección... se reflejan, sin duda, en lo que algunos, frente a babilonia, seguimos intentando hacer: formar una tripulación para evitar que nos devore el sistema...

god save 
the trippers

Vicente Muñoz Álvarez